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Praias Brancas
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Te: 011-4742-7001
Av. Del Libertador 16182
San Isidro - Buenos Aires
turismo@praiasbrancas.com

FLORIANOPOLIS

Tres puentes para una sola isla
El acceso a la Isla se realiza a través del Ponte Gobernador Pedro Ivo Campos y la salida a través de su paralelo, el Ponte Colombo Machado Salles. Con sus vías de cuatro carriles cada uno, el formidable doble puente no alcanza a opacar la despojada elegancia del viejo Puente Hercilio Luz. Actualmente en desuso (prohibido el tránsito aún para peatones), la estructura metálica de 819 metros de largo y sus dos torres de 75 metros desde el nivel del mar, sigue siendo la imagen por excelencia que identifica la ciudad, sobretodo si nos referimos a su vista en el atardecer cuando se lo ilumina. Construido entre 1922 y 1926 fue en su momento uno de los mayores puentes colgantes del mundo y el único de los tres de ese modelo que aún permanece en pie.
En la Isla
Ahora Ud. ya está en la Isla ("na Ilha" si acaso prefiere decirlo en portugués para ir entrando en caja), y tiene a su disposición más de 40 playas en un radio máximo de 50 kilómetros, pero antes tiene que quedarle claro que la ciudad misma de Florianópolis, tiene sus altos puntos de interés, así que empecemos por allí a tirar de la madeja.
Enseguida de los puentes está la Terminal Rodoviaria Internacional Rita Maria que es adonde ud. llega si viene en bus. Allí podrá ante todo confirmar su boleto de regreso en el mostrador de EGA (sector D) donde Aurelio o cualquier otro de los muchachos lo atenderán con la amabilidad y eficacia que es marca de fábrica de la empresa.
Podrá además cambiar dinero, alquilar auto, dejar los bolsos en custodia y comer alguna cosita para seguir viaje rumbo a la playa elegida (aparte de usar los sanitarios que generalmente están en muy buena condición y algunos son gratis, aunque si tienen cuidador hay que dejar propina (25 centavos son suficientes).
Muy cerquita de la Terminal está el Centro: es solo cruzar el puente peatonal elevado (que dicho sea de paso desemboca en la Terminal Rodoviaria Local, desde donde constantemente están saliendo buses para toda la Isla). Si Ud. llegó en auto el estacionamiento de la Rita Maria, es un buen lugar para dejarlo y adentrarse a pie hacia el Centro, que es allí nomás, como le decía.
El Centro de la ciudad ofrece rápidamente varios puntos de interés, con su Mercado Público, funcionando desde 1851, con su Casa da Alfândega (aduana) que data de 1875 donde funciona un centro de artes y artesanías, con sus peatonales, muchos comercios y la abigarrada plaza central siempre con músicos actuando y cientos de artesanos bajo las higueras provenientes de la India. Enfrente a la Plaza está además el Museo Histórico de Santa Catalina (Palacio Cruz e Souza y la Catedral, que aunque muy perjudicada por agregados y renovaciones arbitrarias, aún conserva un cierto encanto.
No es difícil orientarse, sobre todo si además tomaste la precaución de recoger folletería en el Puesto de Información Turística de la Terminal. Si te lo salteaste no hay problema: hay otro en la Praça da Alfândega. También podés dirigirte al Portal Turístico, que está en Coqueiros, en el continente, apenas salís de los puentes (te vas a dar cuenta porque es grande y blanco).


Rumbo a la Playa
Si ya cumplieron con todos los rituales, están a disposición las tres grandes opciones que en materia de playa les ofrece Floripa: las playas del sur y las del norte y las del este, que si bien tienen particularidades comunes, también tienen sus matices.
Diferencias? En las del sur hay menos porteños, son más agrestes, mar más picado, alquileres más baratos (sobre todo, casitas y/o apartamentitos). En las del norte, en cambio, además de un bellísimo paisaje, pueden encontrar mayor (y mejor) infraestructura turístico-comercial (muchos y variados restoranes, galerías, bailes, boliches con música en vivo). Las del este son más pequeñas en cuanto a infraestructura, (en eso se parecen a las del sur) a la vez que diferentes entre sí, y tenés opciones rechetas y caras como Joaquina, que en precios anda como Jurerê Internacional, al mismo tiempo que la uruguayez absoluta de Barra da Lagoa, con precios mucho más accesibles.
Cómo llegar
Si vas ómnibus, no hay nada que explicar: te tomás el bus... y a disfrutar del paisaje hasta que llegues. Si vas de auto, Floripa no tiene los atolladoreros de Porto Alegre o San Pablo, se maneja bien y rápido, con lo cual estando atento un poquitín más de lo normal (porque no conocés las calles), vas bien. La velocidad de desplazamiento en la rambla central y en las carreteras principales, promedia los 80 km. y a diferencia de Uruguay, los camiones y los autos lentos ceden el paso y se corren para no molestar.
Ya dentro de los balnearios la velocidad se hace obligatoriamente más lenta, pues si no se corre el riesgo de dejar una punta de eje en las miles de "lombadas" que existen o quedar registrado en los radares de la policía de tránsito que no se anda con vueltas a la hora de las multas. Un consejo sano es que cuando el cartelito dice 80, ó 60 ó 40, haga caso, sin importarle que los brasileros anden un poco más rápido, porque ellos tienen todos los piques.
Pero ahora usted está en el puente de acceso a la isla. Si quiere quedarse en la ciudad, no hay problemas porque está ahí nomás, es seguir derecho (la rodoviaria, los mercados, la plaza, etc.) Si quiere tomar hacia las playas del norte y del este, debe buscarse la salida de la derecha, que lo llevará naturalmente hacia la izquierda por debajo del puente por el cual venía, en unos pocos cientos de metros usted ya está en la rambla (la Beira Mar Norte que le dicen), por la que hay que seguir siempre adelante, derecho, hasta que luego de una curva a la derecha, encuentre la segunda rotonda (CIC - Centro Integrado de Cultura), antes había que contornearla, pero ahora la arreglaron con semáforos y solamente debe uno arrimarse a la izquierda y doblar, cuando las luces le den paso. Se entra entonces a la Avda. da Saudade, donde un kilómetro después encontrará un pequeño trébol que le dará acceso (a la derecha) a las playas del este y (en frente, apenas un poquito chanfleado a la izquierda) a las playas del norte.


Cómo salir
Si va hacia el norte directamente es fácil, ya que cuando esté en el trébol del que le hablaba unos renglones atrás, no doble nada: siga derecho y los carteles le irán indicando los posibles balnearios. La novedad que notará si ya estuvo es que están arreglando la ruta (SC-401) ampliándola a doble vía, lo cual naturalmente es más cómodo y ágil. El problema es que no todavía no está terminada subsisten señalizaciones de las sendas antiguas mezcladas con las nuevas y a veces se vuelve engorroso. La otra novedad son los tréboles elevados en el desvío a Jurere y a Ingleses. Si va a Canasvieiras, siga derecho. Si va a Ponta das Canas, antes de entrar a Canasvieiras, doble a la derecha.
Si elige salir hacia el este, prepárese para el temblor, pues se encontrará con la enorme subida del Morro das Sete Voltas y la consiguiente posterior bajada (con curvas de 180º) que lo depositará en Lagoa da Conceição. Lo escarpado del paisaje realza aún más la imponente belleza del lugar.
La laguna está dividida por un puente, y si usted quisiera seguir hacia el sur, puede hacerlo desde ese punto si usted dobla en la primera a la derecha apenas sale del puente, una callecita que no dice nada (Rua Vereador Osni Ortiga), empedrada y angosta, que apenas doblás ves una frutería (Gang de Frutas, es el nombre) luego de tres cuadras sale a la ruta que bordea la parte más pequeña de la laguna. Sígala con confianza y llegará hasta el sur más remoto.
Por el contrario si su destino es Barra da Lagoa o Joaquina, siga derecho hasta el final de la rambla (Avda. das Rendeiras) y guiése por los carteles. Desde ahí también puede llegar al norte, siguiendo la ruta de la playa de Río Vermelho (algunos mapas y carteles pueden hablar de Praia Moçambique, así que no se asuste que sirve igual).
Para ir hacia al sur desde los puentes de acceso debe seguir derecho por la Avda. Gustavo Richard siempre bordeando la isla, verá a su derecha la entrada a Aeropuerto pero usted deberá continuar, cruzar el puente sobre el río Tavarez y luego a la derecha para llegar a su destino. Si sigue derecho, se va a Pantano do Sul pero en algún momento encontrará una desviación que lo aproximará al extremo suroeste, la región más agreste de la isla.
ATENÇAO: Para volver, en todos los casos el camino puede ser naturalmente a la inversa. Pero un dato importante si anda de recorrida, buscando ir por un lado y volver por el otro, es que esta gente tiene casi siempre la maldita costumbre de poner los carteles indicadores para ser leídos por los que van del centro hacia las playas, únicamente. Con lo cual si usted decidió en un cruce tomar uno de los caminos y luego volver sobre sus pasos para continuar la exploración, si no presta atención tal vez se pase, porque de la playa hacia el centro es probable que no exista el previsible cartel gemelo.

Las Playas del Norte
- Cacupé (11 km) - Enfrente al continente. Playa angosta de arena oscura y gruesa. Aguas tranquilas. Algunas casas para alquilar.
- Santo Antõnio de Lisboa (13 km) - Muchas casas del siglo XVIII, apretadas contra la playa que es estrecha, de arena gruesa y agua calma. Casi sin estructura turística. Algo se alquila.
- Sambaqui (17 km) - Colonia de pesca. Muy parecida a las anteriores, en cuanto a la tranquilidad y el desenchufe en serio, pero tiene bares y algún restorán de muy buena factura sobre la costa, que hacen la diferencia si se harta de tanta paz y quiere ver gente, tomarse un trago o disfrutar de una buena comida afuera. El nombre "sambaqui" denomina a los túmulos de conchillas y esqueletos de animales hechos por los indígenas, por más datos preguntar a los moradores
- Daniela (22 km) - Son 3 kilómetros de arena fina y clara. Sin olas. Es practicamente residencial pero hay casas para alquilar, algún hotel, bares y restoranes en la costanera. La calma de sus aguas y la ancha faja la hacen muy procurada por familias con niños pequeños.
- Praia de Forte (25 km) - Toma su nombre de la Fortaleza de São José da Ponta Grossa (que data del 1740). Se llega a ella, siguiendo la calle principal de Jurerê por un camino de tierra con sus pocitos. La subida al morro (segunda rápida y atento a la dirección) y la visita al fuerte son obligatorias si andan en la vuelta. Aguas claras y límpidas. Hay paseos en barco y barcitos en la misma playa.
- Jurerê (23 km) - En realidad son dos balnearios en una sola playa. Por un lado el Jurerê tradicional, y a continuación, hacia el oeste, pegadita, una zona residencial novísima, con toboganes de agua y restoranes de alto copete, amén de hoteles, inmobiliarias, supermercado y shopping, que ha dado en llamarse Jurerê Internacional. La playa tiene más de 4 kms, es llana y de arena fina y clara. Especial para baño y deportes náuticos.
- Canasvieiras (34 km) - Las aguas más tibias de la isla en una playa recta y extensa de 3 kilómetros, con arena fina y pequeñas olas. Se destacan sus certámenes de vela, pero también se pueden alquilar cayacs o jet skis. Hay paseos en barco a la Isla de Anhatomirim, donde está el Forte Sta. Cruz. El agite empieza a la mañana y no cesa hasta bien entrada la madrugada, en las decenas de bares de la playa, donde el "portuñol" pasa a ser la lengua oficial durante la temporada. Junto con Ingleses es lo más movido.
- Cachoeira de Bom Jesus (35 km) - Por la playa está pegada a Canasvieiras, por la ruta está enclavada en el cruce de caminos donde se opta por seguir al norte norte (Ponta das Canas, Praia Brava) o comenzar a bajar hacia el este (Ingleses, Santinho, etc.). Tiene uno de los mejores hoteles de la isla, inmobiliarias y buena estructura comercial. La playa es buena para baños y tiene arena blanda, fina y clara en una extensión de casi 3 kilómetros. Si van, imposible perderse la Panadería Artesanal "Bom Jesus", única en toda la isla. Las casas más bellas de toda Florianópolis están allí.
- Ponta das Canas (34 km) - Especial para deportes náuticos y pesca. Son casi 2 km de arena fina, mar calmo y aguas limpias (calientes por lo general). Hay para alquilar y también hotel. Una buena idea es dejar pasar el tiempo en los numerosos bares.de su ramblita (una de las pocas que existen en la isla en los términos de lo que los uruguayos llamamos rambla)
- Lagoinha (37 km) - Mucho sosiego y seguridad. Son apenas 250 metros de playa de arena fina y clara, cercada por morros. Agua calma, especial para baños. Tiene hotel y bares rústicos, donde se puede aliviar el calor con una cerveza bien helada. Se llega a pie por un camino de 300 metros, desde Ponta das Canas.
- Praia Brava (37 km) - Mar abierto, el nombre lo dice todo. Hay olas grandes que propician el surf y mucha profundidad muy cerca de la orilla, por lo que para bañarse en ella hay que saber y estar atento . No es privada, pero como si lo fuera ya que todo lo que hay son condominios inmensos y un hotel de lujo. Desde el morro que la precede y por donde baja el camino, hay un mirador panorámico, donde se puede hacer un alto y respirar antes de dejar que el auto se deslice en la abrupta pendiente (en segunda y con el pie en el freno).
- Praia dos Ingleses (34 km) - Aguas calientes en mar abierto. El nombre viene de un navío que se hundió por estos lares en el 1700. Es una de las más desarrolladas a nivel de infraestructura turística y tiene hoteles, restoranes y muchos bares. Son 5 km de buena arena. Hay costumbre de ayudar a recoger los gigantescos trasmallos de los pescadores y ser retribuido con algún "peixe" si hubo suerte. Argentinos hasta decir basta. Mucha casa para alquilar directa. Enfrente tiene la Ilha de Mata Fome (mata hambre), donde se pesca mil.
- Santinho (40 km) - Olas de hasta 2 metros. El surf y el body board de parabienes aunque es fría para bañarse en su dos kilómetros de extensión. En el rincón del lado izquierdo, hay pinturas rupestres hechas por los indios "carijós" hace unos 5000 añitos, que ameritan la visita. Hay bares y restoranes, pero para alquilar no es mucho, ya que la onda viene de condominios de lujo. El paisaje lo completan las islas Badejo y das Aranhas.

Las Playas del Este
- Moçambique (27 km) - Es la playa más grande de la isla y por eso es también conocida como Praia Grande. También se la llama Praia de Rio Vermelho, por el inmenso parque forestal (400.000 metros cuadrados) que incluye buena parte de la playa. El nombre original (Moçambique) tiene su razón de ser en una especie de ostra con ese nombre y que es muy frecuente en sus arenas. Tiene casi 12 km y es bastante solitaria, salvo el tramo más próximo a Barra da Lagoa, donde está instalado el mejor y más completo camping de Florianópolis. Aguas frías y agitadas, con arena blanda y pequeñas dunas. No es mala opción para surf.

- Barra da Lagoa (20 km) - Es el mayor reducto pesquero de la isla y el reducto uruguayo por excelencia. En temporada uno puede llegar a pensar que está en Montevideo, de tanta cara conocida. Es sencilla, económica, agitada a mil en los barcitos y restoranes, que pululan. Se consiguen precios de alquiler más en cuenta (apartamentos de dos cuartos entre 45 y 50 R de diaria). El puentecito colgante (no más de 5 personas simultáneas en el cruce) comunica con la Prainha. La playa es llana y larga y el agua es calma. En julio se realiza la Festa da Tainha, que atrae visitantes de todos lados.
- Galheta (16 km) - Agua fría y cristalina, sin olas. Está aislada por morros que dificultan el acceso, y aunque ya no es lo mismo que hace unos años, todavía se encuentran adeptos al nudismo. Hay que entrar a pie, (unos 15 minutos de caminata) por un sendero de piedras de unos 300 metros que sale de la punta norte de la Praia Mole. No hay ninguna infraestructura.
- Mole (15 km) - Olas grandes cuando sopla del sur. Desaconsejable para niños, porque hay un largo y profundo pozo que se extiende a lo largo de sus casi dos kilómetros de extensión apenas se entra al agua, antes de llegar al banco. Punto de competición de Bodyboarding. Tiene hotel y unos cuantos bares. Reducto homosexual, dicen.
- Joaquina (17 km) - Su nombre proviene de una leyenda que cuenta sobre una anciana tejedora (rendeira) que fue tragada por una ola gigante. Buenas dunas y mejores olas la han convertido en el paraíso de los surfistas (punto internacional de competencia). En el camino de acceso se encuentran las grandes dunas que los muchachos disfrutan con sus "sandboards". En temporada se mueve a mil con mucho boleibol y gimnasia aeróbica. Tiene tienditas, hoteles lujosos, bares, restoranes y un eficiente sistema de iluminación que permite el surf nocturno. Peligrosa para bañarse desprevenidamente y la calavera en las rocas de la punta norte, no es precisamente un grafitti metalero. Como nada podía ser perfecto, el estacionamiento en la"Joaca" (como le dicen los entendidos) es pago.
- Lagoa da Conceição (12 km) - Son 20 kilómetros cuadrados de agua con baja salinidad. La rambla está llena de bares, restoranes y hoteles, donde se puede disfrutar las mejores "seqüências de camarao" de toda la isla (algo así como un 'espeto corrido', pero con los sabrosos bichitos). También están los puestos de las "rendeiras" (vendedoras de puntillas) que le dan un toque diferente. La laguna es especial para windsurf, jet-sky, esquí acuático, lanchas, velas, canoas y cayacs. Hay excursiones en barquitos.
Las Playas del Sur
- Campeche (20 km) - Con sus 11 km de mar agitado es buena para surf y pesca. A su frente está la Ilha de Campeche, con exuberante vegetación y sitios especiales para submarinismo. Se puede llegar en barco desde allí mismo o desde Armação. Hay varios bares rústicos y restoranes en el camino de llegada. Su campo de aviación, era una de las escalas que entre 1926 y 1939 utilizó Saint Exupéry en los vuelos que realizara para la compañía de correo aéreo Société Latécoére.
- Morros das Pedras (22 km) - Es buena para surf en casi la totalidad de sus 2 km de arena blanda. El mar chocando contra las rocas de uno de sus costados, es un espectáculo digno de ver y oir. En lo alto del morro que es un mirador excelente, hay una casa de piedra hecha por los Jesuitas y donde tienen instalado un retiro espiritual hasta el día de hoy.
- Lagoa de Peri (22 km) - Rústica, área ecológica con buena pesca. El agua es dulce y sus 5.000 km cuadrados la constituyen en la mayor reserva de la isla. Allí se encuentra el parque del mismo nombre, no está permitido acampar pero se puede ir de picnic. Tiene algunos kioscos, bar y restorán.
- da Armação (25 km) - Fue una vieja estación ballenera, convertida hoy en pueblo de pescadores. Hay algunos restoranes rústicos y la capilla azoriana con más de 100 años, domina el lugar. El mar parece poco confiable, pues tiene frecuentes remolinos y correntadas, pero aseguran que no es peligroso. La pesca se da con fluidez.
- do Matadeiro (27 km) - Rústica total. Y según muchos, sus olas son mejores aún que las de su vecina famosa (Joaquina). Es pequeña, apenas unos 200 metros y está enmarcada por morros que le dan un encanto particular. Hay que llegar a pie, cuando el mar está bajo, desde la vecina Armação. Hay bares.
- Lagoinha de Leste (34 km) - El paraíso perdido. Agreste, arena gruesa y aguas claras. Es de las mejores playas a pesar de su aislamiento. El acceso debe hacerse a pie desde Pântano do Sul que queda a unos 4 km. Está declarada Area de Protección Ambiental. En el lado izquierdo se encuentra la laguna que le da nombre y en cuyas márgenes se instalan los campamentistas. No hay bares ni nada que no sea naturaleza.
- Pântano do Sul (31 km) - Pesca y sosiego en el fondo de una ensenada protegida por las Ilhas das Três Irmãs. Es la principal colonia de pescadores y se alquila bastante en cuenta. Hay posada, bares y restoranes, todo en onda rústica. Imposible no darse una vuelta por el Arante Bar, y dejarse invitar con "a única cachaça artesanal" de toda la isla. (Tiene sucursal en Canto da Lagoa) Si quieren alquilar también pueden preguntar allí, los alquileres andan por los 30 R. La playa tiene más de dos kilómetros y se puede bajar con el auto.
- da Tapera (29 km) - Cerca del Aeropuerto. Aguas tan calmas que parece una laguna. Está cerca de una villa de pescadores y en sus 1500 metros la arena es blanca, dura y gruesa. A 200 metros mar adentro está la Ilha do Largo. Tiene bares en la playa.
- Ribeirão da Ilha (36 km) - Lugar histórico. La iglesia es de 1763 y muchas de las casas son las de los colonizadores venidos de las Islas Azores. Los colores (verdes y rosados, verde y amarillo, rojo y azul) de las antiguas construcciones son insólitos y dignos de verse. Allí se refugiaron algunos náufragos de la expedición comandada por Juan Dias de Solis en 1515 y fueron recogidos en 1526 por la de Sebastián Cabot. Posee varias pequeñas playas de arena gruesa y mar calmo.
- Tapera da Barra do Sul (35 km) - Imposible bañarse. Está lleno de camarones y cangrejos.
- Caeira da Barra do Sul (38 km) - Aguas calientes y mucha tranquilidad. Es lugar para vela y canotaje.
- Naufragados (48 km) - El nombre proviene de una naufragio ocurrido en 1751. Arena dura, mar abierto, aguas frías, pesca submarina y "camping salvagem". Tiene 1.500 metros y hay que llegar a pie, caminando 3 km por entre los morros. Antes de eso hay que recorrer 28 km desde el centro hasta Riberão da Ilha, y después 12 km más de camino de tierra. Tiene faro y en la isla de Araçatuba, que queda enfrente, está lo que se salvó del Forte de Nossa Senhora da Conceição, data de 1742 y fue inconcebiblemente utilizado como blanco de maniobras de artillería durante la 1era. Guerra Mundial.
Excursiones a partir de la Isla
Existen muchos paseos interesantes que se pueden hacer desde la isla, a un costo promedio de 15 reales por persona.
1) Si está sin auto una excursión de recorrida por todo el circuito playero de Florianópolis no es mala idea. Ello le permitirá conocer las principales opciones y elegir luego adonde quiere ir (utilizando los ómnibus de línea comunes) para cambiar de panorama.El horario de salida es generalmente a las 9 de la mañana, con una duración de 8 hs.
2) Otra opción es salir de la Isla con destinos varios. Puede ser a conocer las playas de Porto Belo, Bombas e Bombinhas, o adentrarse en el continente rumbo a Blumenau para hacer compras en las textiles y también naturalmente si se tiene la excusa de los niños la posibilidad de visitar Beto Carrero World. En este último caso deberá pensarse en un plus de U$S 35, del acceso total a los juegos y paseos.
3) Y finalmente la opción de los cruceros en las "escunas", recorriendo las islas pequeñas que bordean Florianópolis, visitando las instalaciones históricas y deteniéndose para baños en algunas de las playas formidables que existen en ellas. En este caso y según lo completo del recorrido o del servicio a bordo, el costo por persona puede oscilar entre 15 y 30 reales.









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